Por lo menos alguien sale ganando en esto y eres tú…

… Ahora que te vas, así, sin enterarte de nada, nunca sabrás el bien que te habría hecho quedarte conmigo, quien ignorara tantas cosas como tú…

Publicado en  on Octubre 12, 2009 at 10:19 pm Comentarios (1)

No me malinterpretes

Perdí la cuenta de cuántas veces te he pedido que no me malinterpretes, que ni siquiera trates de hallarme un sólo significado; porque no existe, porque no lo tengo.

Pero es díficil vivir contigo, con tu gran incapacidad para dejar de pensar,  con tu afán de encontrarle significados absurdos a cada paso que doy, es difícil tratar de ser, de volar sin sentir que me piensas, que me lees, pero no me sientes.

No me malinterpretes amor ni siquiera trates de encontrarme una forma o una sola figura, pues no la tengo.

Simplemente ámame, siénteme y vive conmigo…

Publicado en  on Marzo 18, 2008 at 10:14 pm Comentarios (1)

¿Así qué?

¿Así qué te crees con derecho a volver de tu viaje intermitente, ese del cual conozco muy bien la fecha de inicio; pero nadie, ni siquiera tú conoces la fecha final, e instalarte en mi vida como si apenas ayer nos hubiéramos dejado a la salida de algún teatro, y no existiera todo el tiempo ocurrido en el que me convertí en mujer sin ti a mi costado;  de llegar a mi casa, deshacer tu equipaje, cenar a mi mesa, y usar mi bañera? 

O peor aún ¿te piensas que tu lado en mi cama sigue añorando que llenes su espacio, que estos meses sin ti los he llorado aquí  sola en casa esperando? 

¿Así qué, no te has dado cuenta que corte mi cabello, que mude tu retrato del lugar que ocupaba en mi mesa de trabajo; no te has percatado que me resulta indiferente lo que tengas que contarme del mundo de afuera al que te has aventurado? 

Es una lástima, pero parece que no. Que te has esmerado en dejar de notar lo mucho que he cambiado, que ahora este es mi espacio, que yo soy mi mujer. Y hoy que vuelvo con ánimos de tomar una ducha, de cenar delicioso, y de dormir como nunca, en toda mi casa a la cual has entrado como si aun fuera de ambos: Sólo tú amor mío, me resultas extraño. 

Publicado en  on Enero 6, 2008 at 5:19 am Comentarios (3)

Renuncio a ser únicamente aquello que tú demandas.

Renuncio a malgastar los años que me queden viviendo tú vida por la mía.

Renuncio a esperar cada día por ti, sentada aquí, mientras la vida se cansa de aguardarme.

Renuncio a seguir siendo la promesa que nunca llegará a realizarse.

Renuncio a ser sólo tuya y continuar despojándome.

Renuncio al eterno lamento de esta vida sin mí.

Renuncio a mi carácter de objeto que decora tu entorno.

Renuncio a seguir siendo este fantasma en quien me he convertido.

Renuncio a ser siempre tu madre y nunca mujer… 

A partir de hoy y para siempre seré más mía que de nadie.

Cantaré mientras viva, hablaré de arte, de amor, de cocina.

Andaré descalza por el camino que no te siga.Seré quien soy no quien pretendes. 

Porque me niego rotundamente a seguir siendo la promesa de otras vidas que no sean la mía.

 *AER*

201107 

Publicado en  on Noviembre 21, 2007 at 3:07 am Comentarios (2)

Con toda la disciplina para escribir de la que carezco, esta es la tercera hoja en blanco a la que me enfrento en menos de media hora. Pero me obligo, me he traído a la fuerza hacia el estudio para sentarme a escribir.  Porque sé, siento, pienso que esto es lo que amo, lo que me da vida, lo que me apasiona y me satisface, pero a veces es tan sutil la inspiración que basta con mirar al gato acicalarse para que ésta me abandone y salga huyendo por al ventana. a arrojarse a los brazos de quien la espere y la aprecie como no sé hacerlo yo. Últimamente me ha estado rondando, coquetea conmigo. Me acaricia el rostro mientras voy en el autobús, justo entonces me digo: -Pendeja, dejaste tu libreta de notas sobre el escritorio, haber ahora como le haces. Tarde, encuentro alguna alma caritativa que me ofrece un volante y un lápiz para escribir; ella que se burla ya se ha ido. Me susurra indecorosamente al oído mientras duermo, y cuando con pesar abandono el cálido abrazo de mi cama, aquella ha dejado en su lugar una noche de insomnio y añoranza por el sueño inconcluso. Apenas ayer me arrastro seductora a salir de la ducha, escurriendo el cansancio de una tarde de locos. Después de haberme visto caer cuando resbalé en mi alcoba se alejo a carcajadas que dolían más que el golpe. Me trae vuelta loca, viene me provoca, me hace dejarlo todo por ir tras ella y cuando por fin he hallado el espacio y los medios propicios para nuestra comunión me abandona en el éxtasis de la sola idea de tenerla por un instante nada más. Irónicamente ahora esta aquí, haciéndome entender una vez más que no soy yo quien decide cuando, cómo o dónde ha de ser nuestro encuentro. Es ella, la única con capacidad para decidir el momento en el que usará mis manos, mi mente, mi alma y mi cuerpo entero para plasmar su sentir en mi papel…

 AER*261007*                  

Publicado en  on Octubre 27, 2007 at 1:45 am Dejar un comentario

A tiempo…

Hace unos días me preguntaba:

¿Por qué justamente ahora? ¿Por qué tú? ¿Por qué a mí? 

Y hoy, mientras veo llover y trato de atrapar con las manosel humo que se escapa de tu cigarro encendido

y olvidado en el cenicero

me doy cuenta y bendigo la virtud de que el tiempo suceda así… 

…A tiempo, no antes, no después. Ahora, aquí. 

A tiempo, para tomarte de la mano.Para ir al cine, para platicar, para reírnos de la vida.Para no hacer planes. 

A tiempo, para decirte adiós,antes de que te  me enamores… 

AER*181007*

Publicado en  on Octubre 19, 2007 at 2:17 am Dejar un comentario

De no haber llenado mi vida con tu ausencia me habría percatado de cuánto crecías. Pero no, preferí quedarme atada al recuerdo de ti, en el instante mismo en el que nuestras miradas se encontraron.Me distraje, y durante 450 sábados, desde que nuestra historia inicio, he extrañado al hombre que ya no eres. ¿Como puedo amarte por lo que no eres, por lo que no serás otra vez? Que perdida de tiempo la mía. Sólo imaginalo, te nombre el primer habitante de mi pasado, te perdí hace no sé cuanto tiempo (¿O me perdí yo?) y a pesar de tanto extrañarte no me atrevo a encontrarte de nuevo…

…Tal vez me da miedo conocer a quien ahora eres. 

Publicado en  on Septiembre 12, 2007 at 7:36 pm Comentarios (1)

¿Lo escuchaste?

La mayor parte de la noche la pase en vela. Esperando.

Esperaba a que todo pasara, tal vez también esperaba que te dieras cuenta, pero no, estabas muy cansado. Y era de esperarse el viaje fue largo, el vuelo agotador.

Aunque me parece imposible que no lo oyeras, que ni cuenta te dieras de que el corazón me golpeaba el pecho exaltado de emoción por tenerte a mi costado.

Publicado en  on Septiembre 8, 2007 at 7:24 pm Dejar un comentario

Después del incendio (Ashes)

¿Te cuento cómo sucedió? Aunque en realidad no estoy segura de que seré objetiva, trataré de apegarme a los hechos. Al despertar, después del incendio me sentía aturdida, la conciencia me daba vueltas, tantas que hasta hoy no sé si habían pasado unos instantes apenas o si se había agotado la luna por entero. Lo único que podía saber era lo que había ocurrido. Te encontré al sol de mediodía justo a la salida de aquella estación del metro, situada en un emblemático punto de la ciudad de México, aquel lugar en cuya plaza convergen: tres culturas, un dos de octubre y el recuerdo de los gigantes caídos veinte años después. Vestías esa divertida playera color rojo carmín, que invita con una sugerente caricatura a la paz (Make love not war). Mientras te acercabas te veía cada vez más hermoso, más que siempre, mucho más que nunca. Al llegar a mi encuentro un efusivo y cálido abrazo, el primer indicio de lo que nos ocurrió después. Tomados de la mano, inseparables, atravesamos corriendo a Dn. Manuel González. Por fin llegamos, a la vista escaleras, interminables escaleras que me llevaron a dejar atrás la paz interior a cada paso. -          ¡Qué hermosa figura tienes! ¿Por qué cada vez eres más bella? -          No te burles, como si no fuera evidente que he subido de peso. La puerta de tu casa nos anunció el final de aquella conversación. -          Entra por favor. Bienvenida a mi humilde casa, ponte cómoda en la sala. Dijiste mientras señalabas los cojines esparcidos por el piso.-          ¿Quieres comer algo? Justo me “preparaba algo” para desayunar.-          ¿Desayunar a las 12:00? Te pregunto, y como única respuesta encoges los hombros.-          No gracias, yo no tengo hambre, sólo un poco de agua, por favor. ¡Agua! Justamente me diste hasta la última gota que del líquido te quedaba. Si hubiera sabido lo que nos esperaba guardo un poco, para después del incendio. Pero no lo sabía, lo intuía y lo deseaba, aunque no lo tenía por cierto. Me observabas con detenimiento desde el umbral de la cocina, descuidaste el conato de desayuno que tenías sobre la lumbre de la estufa. -          ¡Se quema!-          Sí, se quema, hace mucho que amenaza con hacerlo; pero hoy estás aquí la incertidumbre terminó.-          Ja, no tonto, se quema el desayuno, anda déjame pasar. No quiero que por mi culpa te alimentes peor, porque mira que desde que te conozco tú siempre has… Un beso que no pidió permiso impone el silencio. Desesperados y emotivos: ¡Cuánto te Amo!, ¡Te he extrañado tanto!, que apenas se dejan oír van dejando a su paso nuestra ropa por el camino. El calor es insoportable, nos invade un desasosiego que sólo habíamos conocido tantos años atrás cuando vislumbramos por vez primera la posibilidad de la llama. El abraso de dos almas que se aman y un abrazo más de los cuerpos que se pertenecen, que se añoran, que se encuentran. El fuego es incontenible y la piel trata de apagarlo con agua de sal pero no lo consigue sólo lo aviva más. Gracias por ello. El sol no detuvo su caminata a través del cielo. Cuando comenzaba a  despedirse, el incendio termino ¿o lo extinguimos? De tu desayuno y nuestras sábanas quedaron sólo cenizas. Cenizas que se mezclaron con las lágrimas, las risas y los sueños para llenar el vacío, para ocuparlo con las más maravillosas memorias que nos llevamos uno del otro. El humo proveniente de la cocina me trae de nuevo a la realidad. -          ¡Despierta, nos incendiamos!-          Ya lo sé, lo sentí. Pero por favor amor, antes de que te alejes de nuevo. Cuéntame ¿Cómo sucedió?

 AER*14010?*

Publicado en  on Agosto 20, 2007 at 4:22 pm Comentarios (2)

Amarte Siempre

Permite que te agrdezca,

con un cuadro multicolor

que me hayas fabricado las alas.

Éstas, que son capaces

de llevarme volando, fuera de mí,

hasta donde soy capaz de amar

no sólo tu cuerpo…

…También tu alma,

amarte toda

Amarte Siempre

Publicado en  on Agosto 17, 2007 at 12:55 pm Dejar un comentario