Walking on the moon

Y un buen día la mujer descubrió que la tierra no era ya suficiente para andar, que los caminos no eran tan  largos sino cortos y angostos y nada propicios para conducir sus pasos…

Decidió entonces que no había playa, cordillera, selva donde pudiera dirigir su fuerza y su vitalidad para hacerlas grandes…

Buscó incesantemente los campos más fértiles para sembrar la semilla de su vida, para hacer crecer sus sueños, sus ideas, su pasión…

Se fue entonces hacia el horizonte donde el sol y la mar unian sus destinos para ver si lograba encontrar su piel nueva, fresca y fuerte para empezar otra vez.

Una búsqueda que la cansó de tanto andar; condujo entonces su mirada hacia el cielo, desde donde las estrellas le  enviaron un par de luminosas alas para que llevara sus sueños y todo su ser a caminar sobre la faz de la luna.

Alunizo entonces la mujer, decidida a conquistar con sus pasos y sus alas, con su fuerza y su propia luz la nueva superfice sobre la que se hallaba,dispuesta a todo, con miedo a nada.

Y cuando estaba a punto de iniciar el viaje…

…Despertó.

Quien sabe si alguna vez mi voz se escuche tan fuerte y mi plegaria tan clara como para que una nube, una estrella o tal vez un ave me regale las alas, el canto, la fuerza y la luz para poder por fin caminar sobre mi, conmigo y por mí.

Publicado en  on Agosto 27, 2008 at 3:25 am Comentarios (7)